Si tienes migraña, probablemente ya has oído hablar del piercing de daith como posible solución. Es uno de los temas que más me preguntan, y también uno de los que más desinformación genera. Voy a ser completamente honesta contigo, porque creo que te lo mereces antes de tomar ninguna decisión.

Primero, ¿qué es el daith?

El daith es el piercing que atraviesa el pliegue de cartílago más interno de la oreja, justo por encima del canal auditivo. Es una zona pequeña, con cierta complejidad anatómica, y no todas las orejas tienen el espacio o la forma necesaria para alojarlo bien.

Visualmente es uno de los piercings de oreja más bonitos y discretos que existen. Queda recogido dentro del pabellón auricular y admite muy bien los aros de segmento, que son los que mejor se adaptan a esa curvatura tan particular.

¿De dónde viene la idea de que cura la migraña?

La teoría circula desde hace años y tiene su origen en una supuesta conexión con la acupuntura. El argumento es que el daith atraviesa un punto de presión que en acupuntura se utiliza para tratar las migrañas, y que mantener una joya en ese punto de forma permanente tendría un efecto similar al de la aguja.

Suena razonable a primera vista, y hay miles de testimonios en internet de personas que aseguran que desde que se hicieron el daith sus migrañas mejoraron o desaparecieron.

La verdad sobre la evidencia científica

Aquí es donde tengo que ser directa: no existe evidencia científica sólida que respalde que el piercing de daith reduce o elimina las migrañas.

Los estudios que se han realizado hasta ahora son muy limitados, con muestras pequeñas, sin grupos de control y con metodología que no permite extraer conclusiones fiables. La comunidad médica y neurológica no reconoce el daith como tratamiento para la migraña, y las asociaciones de cefaleas tampoco lo avalan.

Los testimonios positivos existen, y no digo que esas personas estén mintiendo. Pero hay varias explicaciones posibles para esas mejoras que no tienen nada que ver con el efecto terapéutico del piercing. El efecto placebo es real y bien documentado, especialmente en condiciones como la migraña donde el componente subjetivo es muy importante. Además, muchas personas se hacen el daith en un momento en que también están cambiando otros aspectos de su vida, tomando nueva medicación o simplemente en una fase en que las migrañas remiten de forma natural.

¿Significa eso que no deberías hacértelo?

No necesariamente. Significa que no deberías hacértelo esperando que cure tu migraña, porque las probabilidades de que eso ocurra no están respaldadas por nada sólido y podrías llevarte una decepción importante.

Pero si te gusta el daith como piercing, si tu anatomía lo permite y lo quieres por lo que es estéticamente, adelante. Es un piercing precioso y, como todos los piercings bien hechos con buen material, puede ser para siempre.

Lo que no es correcto es hacérselo como tratamiento médico sustituyendo o posponiendo una consulta con un neurólogo. Si tienes migrañas frecuentes e incapacitantes, mereces una atención médica real, no una joya con promesas.

La anatomía del daith: no es para todas las orejas

Independientemente de la cuestión de la migraña, el daith es uno de los piercings que más dependen de la anatomía de cada persona.

El pliegue de cartílago que hay que atravesar tiene que tener un tamaño y una forma determinados para que la joya quede bien colocada y pueda cicatrizar correctamente. Hay orejas con un pliegue muy bien definido y con espacio suficiente, y hay orejas donde ese pliegue es demasiado pequeño, demasiado fino o tiene una forma que no permite colocar una joya sin generar tensión constante sobre el tejido.

Un daith mal ubicado por no respetar la anatomía es un daith que va a dar problemas. Por eso antes de hacerlo siempre miro la oreja con atención y te digo con sinceridad si es viable o no.

Cómo es el proceso y qué esperar

El daith se hace con una aguja curva adaptada a esa zona, y la joya de inicio es generalmente un aro de segmento cerrado o una herradura, que se adapta mejor a la curvatura del pliegue durante la cicatrización.

La cicatrización es lenta, como en cualquier cartílago. Entre seis meses y un año para que esté estable, y a veces más. Durante ese tiempo es especialmente importante no dormir sobre él, tener cuidado con los auriculares y acudir al downsize cuando toque.

El daith bien hecho y bien cuidado es un piercing que puede durar toda la vida. El daith hecho con prisa, en una zona que no da para ello o con material inadecuado es una fuente de problemas durante meses.

En resumen

El daith es un piercing precioso con una historia interesante detrás. Pero no es un tratamiento médico, y nadie que trabaje con honestidad debería vendértelo como tal.

Haztelo si te gusta y tu anatomía lo permite. No te lo hagas esperando un milagro para tus migrañas. Y si tienes migrañas frecuentes, ve al médico, que para eso están.

¿Quieres saber si tu oreja tiene la anatomía adecuada para el daith? Reserva tu cita y lo miramos juntas.


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